A raiz de la propuesta de regulación del uso del burka.
Ante la polémica que se ha formado en algunas ciudades de Catalunya, Lleida y Barcelona, alrededor de la posibilidad de que los ayuntamientos hagan una regulación para prohibir el uso del burka en los espacios públicos, desde SOS Racismo-Catalunya queremos transmitir las siguientes reflexiones:
- Nos preocupa que desde la administración se plantee la posibilidad de dirigir una normativa hacia un colectivo concreto de una manera tan directa, puesto que se quiere regular la opción de un grupo concreto de personas y no de una actividad general. Consideramos que en un contexto como el actual, en el que se están dando problemas de convivencia social crear este debate, sin el conocimiento, la pedagogía y responsabilidad necesaria va con menoscabo de la cohesión social.
- No entendemos cuál es la finalidad de iniciar este debate en estos momentos, puesto que no responde a una inquietud social real. Y en este sentido vemos una vez más el uso electoralista de la inmigración y de lo que la rodea. Estas posiciones no hacen más que fomentar el racismo y la criminalización de un sector de la población. Es necesario alertar del peligro que supone dirigir siempre la atención hacia un grupo de la sociedad determinado sólo para vincularlo con elementos negativos.
- Otro elemento que queremos poner sobre la mesa es si las administraciones públicas deben regular el ámbito personal y íntimo, como es el derecho al culto y de expresión de cada persona. Es responsabilidad de las administraciones, y sobre todo de las locales por su proximidad, trabajar para la creación de espacios de encuentro y convivencia; en cambio plantear propuestas de estas características, lejos de conseguir este fin, lo que hacen es fomentar la fractura social.
- Y en lo que respecta al marco legal, creemos que se debe tener en cuenta que hace falta respetar la legislación, y en este caso la Constitución Española, en su artículo 16, dice que "toda persona puede creer y externalizar sus creencias". Hará falta también valorar las competencias que tiene cada administración en este sentido.
Sólo queremos poner de manifiesto nuestra preocupación antes de iniciar un debate sobre el uso del burka desde el desconocimiento incommensurable de la cultura musulmana y sin la rigurosidad y responsabilidad que se merece, puesto que consideramos que si fuese necesario el debate, se debe valorar el alcance de éste y el gran número de factores que intervienen.
Hace falta tener en cuenta también el efecto sobre la población en general, promoviendo e incentivando prejuicios racistas. Y, muy importante, como se pueden sentir y reaccionar las personas protagonistas de este debate.
Por eso es por lo que pedimos que desde todos los niveles del gobierno (local, autonómico y estatal) haya un compromiso de no hacer un uso electoralista de la inmigración y de luchar de manera activa contra el racismo.
Queremos recordar que hace un año y pico que en Catalunya se firmó el Pacto Nacional por la Inmigración, y que en este sentido no vemos que todos los partidos que lo firmaron estén cumpliendo su compromiso.
Pedimos responsabilidad a los partidos políticos y a los gobiernos, y trabajar por la convivencia y la cohesión social y no en detrimento de estas.
SOS Racisme-Catalunya
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